Zona Culturales de San Miguel

Casco histórico

San Miguel es uno de esos municipios sureños que te conquistará por su sencillez y encanto de otra época. Su casco histórico, declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico, es el núcleo urbano tradicional mejor conservado de el sur de Tenerife, desde la perspectiva arquitectónica. Te dará la impresión de estar dentro de esas viejas fotos en blanco y negro, pero con todo su colorido esplendor.

El casco histórico se extiende alrededor de La Iglesia de San Miguel Arcángel por el antiguo camino real, hoy calle La Iglesia, hasta alcanzar El Calvario y la Casa del Capitán, en las afueras del casco urbano. Puedes empezar tu visita en la Iglesia de San Miguel Arcángel, construida en el siglo XVIII para remediar el hecho de que los vecinos tuvieran que recorrer grandes distancias para poder orar y recibir los sacramentos en la iglesia más cercana. En su interior podrás contemplar numerosas imágenes religiosas que te transportarán a tiempos pasados.

Cerca de la plaza de la Iglesia encontrarás una serie de edificaciones tradicionales, entre las que destaca la Biblioteca Municipal que en sus 200 años de vida, pasó por tener funciones de cárcel, ayuntamiento, escuela infantil o incluso una academia. Conoce la casa natal del Ilustre Juan Bethencourt Alonso, famoso antropólogo, etnógrafo e historiador. Su trabajo es de gran importancia internacional a la hora de entender la cultura guanche.

En el lado norte de La Iglesia de San Miguel verás los antiguos chorros que abastecían al pueblo de agua potable hasta bien entrado el siglo XX. Y si continúas bajando por la Calle de La Iglesia encontrarás diversos inmuebles de una y dos plantas, con cronologías de los siglos XVIII al XX, que constituyen ejemplos muy significativos de la arquitectura tradicional, así como del clasicismo que se generalizó en la Isla desde mediados del siglo. Destacan entre ellos los pertenecientes a las familias Alfonso y Calzadilla. El primero, es una casona a modo de hacienda incrustada en un entorno de marcado carácter urbano. La Casa de los Calzadilla sobresale por su volumen, cubierta plana y disposición simétrica de huecos en fachada.